Entradas

La falta de arte en la política

La falta de arte en la política La política, como cualquier profesión, exige un conjunto de cualidades para lograr el éxito y mantenerse en la actividad. Una de ellas es la templanza, que consiste en el control del carácter y de las emociones. Cualquier exteriorización de las emociones, vía palabra o gestos, debe de estar previamente calculado y responder a una estrategia coherente con los objetivos perseguidos. El político debe asumir un rol conforme las tendencias de sus representados, de sus electores o de su potencial mercado electoral. Así como al ingeniero se le supone ducho en matemáticas, al médico indiferente a la sangre, o al equilibrista amante de las alturas, el político ejerce una profesión que supone vivir en una gran obra teatral, en la que miles o millones de espectadores siguen los diálogos y actitudes de su personaje preferido, siendo la política un verdadero arte, el de generar identificación y confianza.  Por ello extraña que las noticias nos presenten ...

Los Viejos Partidos

Los Viejos Partidos Hablar de fortalecer las instituciones, en el Perú actual, es tan productivo como vender catecismos en Letras de la PUCP. Nadie entiende cuál es su utilidad. Recordemos al Defensor Lima del magnate pesquero Banchero, cuyo asesinato puso rápido fin a un equipo que solo obtuvo éxitos mientras le duró el dinero de su mecenas.  Si lo comparamos con Universitario o Alianza, de profundo arraigo social, importante trayectoria deportiva y estructuras de menores, resulta obvio que es preferible apostar a un  fútbol con instituciones permanentes y  de larga trayectoria deportiva. En política, la diferencia entre un partido y un movimiento es, esencialmente, la vocación de permanencia, una posición doctrinaria a la cual anclar los programas, y la necesaria formación de dirigentes juveniles. Ambas opciones presentan sus candidatos a los electores, pero mientras unos tienen la garantía de una marca reconocida en el mercado, los otros vienen con un brilloso...

“Todos somos Ahmed”

Que las libertades y los derechos son limitados por la racionabilidad, lo sabemos todos. El problema es cuando son nuestros. A un intelectual ateo le podría indignar una burla a su falta de fe, mucho más que a un cristiano un desnudo de una santa. El problema es cuando un grupo está dispuesto a matar, y a morir, por la burla sistemática de sus cree ncias. Está de moda aceptar que quienes atacan creencias gozan de una ilimitada libertad o el derecho irrestricto, y quienes las defienden tienen claras limitaciones para expresar su reclamo, es más, de inicio son considerados escasos de inteligencia, ajenos a la modernidad. La cultura occidental nos enseña que la forma de proteger el recuerdo de nuestros padres, la honra de nuestras esposas, es el juzgado y nunca la violencia, mucho menos el asesinato. El problema aparece cuando un juez afirma que lo más sagrado para una comunidad no merece la protección del Derecho. Eso es lo que sucedió en Francia.  Y es que hay que ponderar libertad...

La Derecha en el pitazo inicial

La política es el arte de intermediar intereses y tendencias. Los movimientos de derecha suelen representar electores que buscan orden y seguridad. Si esa necesidad se extiende en la sociedad el movimiento crece, pero solo hasta donde lo permita su techo electoral, el que a su vez, está marcado por el nivel de rechazo visceral que produzca en quienes, en principio, no piensan votarles. Por esa simple regla Keiko acierta al tratar de desarmar al antifujimorismo retirando de las marquesinas a los históricos del movimiento, pues interpreta correctamente que debe evitar su derrota en segunda vuelta. En ese empeño cuenta con el apoyo de los propios afectados, lo que habla del nivel de compromiso político y verdadera formación que exhibe la escuadra naranja. A ello agrega el brusco reposicionamiento programático iniciado en Harvard y mantenido a pesar de las interesadas críticas. Lo único que arriesga es el segundo puesto, pues de mantener la identidad de derecha popular conservadora, ...

La CADE, entre Caracas y Zúrich

El desarrollo de las sociedades es inversamente proporcional al efecto de la política en el presupuesto de una familia promedio. Cuando las políticas gubernamentales son decisivas en la supervivencia, estamos indefectiblemente ante una economía gravemente dependiente del Estado. Y al contrario, si las promesas electorales no afectan inmediatamente al ciudadano de a pie, lo más probable es que observemos desarrollo y estabilidad. Esa es la diferencia entre vivir en Caracas o en Zúrich. Entre la actual Venezuela que destruye la economía de los ciudadanos y subsidia a millones de familias, y Suiza donde todo es predecible y se debate sobre seguridad internacional. La política es buena, pero mejor cuando intermedia valores y no los comestibles de la semana. Por eso debería resultar extraño que algunos medios critiquen las exposiciones de Alan, Keiko y PPK en la CADE, quienes destacaron no solo por exhibir seriedad y conocimiento, sino también por garantizar la continuidad del modelo c...

El mito de la falta de candidatos

Decenas de columnas de opinión, titulares y caricaturas, nos quieren convencer de que peligra la patria por los intolerables defectos de los principales candidatos. La idea es crearnos la necesidad de un candidato imprevisto, diferente, que nos sorprenda e ilusione. Y claro, todos quisiéramos votar por un encantador John F. Kennedy, una firme Margaret Thatcher, o un astuto Felipe Gonzáles. Y solo tenemos, al parecer, a cuatro cuyas debilidades son exhibidas cotidianamente por los medios de comunicación, quizás con la esperanza de crear los mismos espacios que luego son cubiertos por aventureros providenciales que terminan censurando la libertad de prensa. Desde 1931, los principales candidatos presidenciales no garantizaban, como ahora, la estabilidad del régimen político, la seguridad jurídica, ni la continuidad de un modelo económico exitoso. La campaña electoral continuamente recurría al temor a lo desconocido, al discurso de la destrucción de las reglas existentes. La publicac...